ÚNETE A LA COMUNIDAD SAONA
Y DISFRUTA DE UN 15 % DE BIENVENIDA

Novedades, promociones exclusivas y consejos para cuidar tu piel de forma natural.

Tu rutina de septiembre empieza en la ducha

Rutina para cuidar la piel y el cabello después del verano

Sol, sal, cloro, más duchas, recogidos improvisados, horarios que cambian… durante el verano también cambia nuestra manera de cuidar la piel y el cabello. Y al volver a casa es bastante habitual mirarnos y pensar: vale, aquí hay que hacer algo.

El pelo está más áspero, las puntas parecen más secas, se enreda más. La piel empieza a perder ese moreno bonito y, de repente, aparecen pequeñas pielecitas por todas partes. Yo misma lo noto enseguida en las toallas: parece que el bronceado se quiera ir antes que yo.

Entonces llega septiembre con sus infinitos “resets”: cortar, exfoliar, reparar, renovar… Pero tampoco hace falta empezar de cero.

Volver a la rutina puede ser simplemente darle a la piel y al cabello un poco de lo que están pidiendo después del verano.

En este artículo encontrarás:

  • Qué suele cambiar en el cabello después del verano
  • Cuándo tiene sentido cortar las puntas
  • Cómo recuperar suavidad con acondicionador, mascarilla y aceite
  • Qué hacer cuando la piel empieza a sentirse seca o a descamarse
  • Un prelavado nutritivo muy sencillo para preparar en casa

Después del verano, observa dónde está el problema

Durante unas semanas sometemos el cabello a cosas bastante distintas de las habituales: más sol, baños en el mar o la piscina, calor, humedad, recogidos y, muchas veces, también más lavados.

Y normalmente son los medios y las puntas quienes más lo enseñan.

El cabello puede sentirse áspero, perder brillo, enredarse con facilidad o tener más encrespamiento. Mientras tanto, la raíz puede seguir exactamente igual que antes.

Por eso no siempre necesitamos cambiar de champú.

Si tu cuero cabelludo continúa teniendo tendencia grasa, elige un champú adecuado para las raíces grasas. Si está más sensible, opta por una limpieza especialmente suave.

El champú lo elegimos principalmente pensando en el cuero cabelludo.

Para recuperar los largos tendremos que mirar otras cosas.

¿Cortar las puntas después del verano? A veces sí

Es casi un clásico de septiembre: volvemos de vacaciones y pedimos cita en la peluquería.

Y tiene bastante lógica.

Si las puntas están muy afinadas, abiertas o se enganchan continuamente, una mascarilla puede hacer que el cabello se sienta muchísimo mejor, pero no puede volver a cerrar de forma permanente una punta que ya está partida.

En ese caso, cortar unos centímetros puede mejorar mucho el aspecto general del cabello y facilitar que vuelva a sentirse cuidado.

Pero tampoco hay que cortar por obligación cada vez que acaba agosto.

Si simplemente notas sequedad, aspereza o falta de suavidad, quizá puedas recuperar muchísimo con una buena rutina de acondicionamiento antes de decidir.

Tres pasos para recuperar el cabello después del verano

Aquí sí haría algo. Sencillo, pero algo.

1. Limpia según tu cuero cabelludo

No intentes compensar unas puntas secas utilizando un champú más nutritivo si tu raíz no lo necesita.

Mantén el champú que encaje con tu cuero cabelludo y concentra los cuidados posteriores en los largos.

2. Devuelve suavidad a medios y puntas

Este es probablemente el paso que más se nota después del verano.

Utiliza acondicionador después del lavado y, si el cabello está especialmente áspero, incorpora alguna mascarilla capilar acondicionadora o reparadora de manera puntual.

Las mascarillas no hacen magia ni reconstruyen una fibra dañada como si fuera nueva, pero sí pueden mejorar mucho el tacto, la flexibilidad, el desenredado y reducir esa sensación de cabello pajizo.

3. Protege las puntas entre lavados

Y aquí sí me gusta terminar la rutina con algo tangible.

Después de lavar y acondicionar, una cantidad mínima de aceite capilar en las puntas puede ayudar a mantenerlas más suaves y reducir la fricción.

Una o dos gotas de aceite de jojoba, de camelia o algún aceite capilar ligero, calentadas primero entre las manos y aplicadas solamente en las puntas, pueden ser suficientes.

Si tienes el cabello fino, empieza siempre con una gota. Es mucho más fácil añadir otra gota que acabar con las puntas apelmazadas.

La piel también empieza a despedirse del verano

Aquí pasa algo que todas hemos visto.

Te duchas, te secas y empiezas a encontrar pequeñas pieles en la toalla. O notas determinadas zonas más secas y ves cómo el moreno empieza a desaparecer de forma bastante menos glamurosa de como llegó.

A mí me pasa muchísimo: llega un momento en que parece que voy dejando el verano en las toallas.

Nuestra epidermis se renueva continuamente y ese proceso puede tardar aproximadamente entre 4 y 8 semanas. En verano lo vemos mucho más: las células superficiales que contienen pigmento van desprendiéndose y con ellas también se va poco a poco el bronceado. De ahí esa sensación de ir dejando medio verano en la toalla.

Eso sí: una cosa es la renovación natural y otra que la piel se pele de forma intensa después de habernos quemado con el sol. En ese caso estamos hablando de piel dañada y no es el momento de exfoliar ni de intentar acelerar el proceso.

Si simplemente notas la piel más seca, tirante o con una descamación ligera, probablemente agradezca mucho más hidratación y suavidad que frotar para “quitar la piel muerta”.

Una ducha templada, una limpieza suave y, al salir, una crema corporal o unas gotas de aceite pueden ayudar a que vuelva a sentirse confortable.

Tip Saona · el aceite, mejor sobre la piel húmeda

Prueba a aplicarlo justo al salir de la ducha, cuando todavía queda un poquito de agua sobre la piel.

El aceite no aporta agua a la piel por sí mismo, pero ayuda a reducir su pérdida y a mantenerla más confortable. 

Y además hay una ventaja muy práctica: sobre la piel húmeda se reparte muchísimo mejor, necesitas menos cantidad y evitas esa sensación de acabar completamente pringada de aceite. Y si quieres exfoliar, espera a que la piel vuelva a estar confortable y hazlo con suavidad.

No necesitamos arrancar septiembre intentando quitarnos agosto de encima.

Un pequeño extra para el cabello después del verano

Si notas los medios y las puntas especialmente secos o ásperos, puedes hacer de forma puntual un prelavado nutritivo antes de lavarte el cabello.

Y aquí no hace falta montar una fórmula complicada.

Prelavado nutritivo post-verano · una aplicación

Para preparar 10 g:

  • 6 g de aceite de coco
  • 2 g de aceite de jojoba
  • 2 g de coco-caprylate

Si el aceite de coco está sólido, caliéntalo ligeramente hasta que se funda. Añade el aceite de  jojoba y el coco-caprylate y mezcla.

Aplica poca cantidad sobre el cabello seco, únicamente de medios a puntas.

Déjalo actuar unos 20–30 minutos y después lava el cabello con normalidad y aplica acondicionador.

El aceite de coco es el protagonista: su riqueza en ácido láurico le da una afinidad especial con la fibra y se ha estudiado por su capacidad para ayudar a reducir la pérdida de proteínas asociada al lavado.
La jojoba, que técnicamente es una cera líquida, aporta lubricidad y flexibilidad. Y el coco-caprylate hace la mezcla más ligera, mejora el deslizamiento y facilita que se reparta sin dejar tanta sensación grasa.

Es un cuidado ocasional, para esos días en los que notas que las puntas necesitan algo más.

Volver, sí. Empezar de cero, no hace falta

Quizá después del verano necesites cortar un poco las puntas.

Quizá tu cabello agradezca una mascarilla durante unas semanas.

O quizá lo único que necesitabas era volver a utilizar acondicionador con regularidad y acordarte de poner un poco de crema o aceite corporal después de la ducha.

No existe una única rutina de septiembre.

Lo importante es que vuelva a encajar contigo.

Y esto es también parte de lo que me gusta de la cosmética sólida: tener menos productos, pero saber para qué utilizamos cada uno.

Porque cuidarse no siempre significa hacerlo todo perfecto.

A veces es simplemente volver a esos pequeños gestos que habíamos dejado de hacer durante el verano.

Si tienes dudas sobre tu rutina de vuelta o no sabes por dónde empezar, puedes escribirme. Intentaré ayudarte.

Carrito de compra